Una declaración de accesibilidad
Publicada y mantenida al día, que describa el estado de conformidad y cómo comunicar un problema.
Referencia · sin argumentario comercial
La ley exige que determinados productos y servicios vendidos a consumidores de la UE — el comercio electrónico entre ellos — cumplan requisitos de accesibilidad. Los Estados miembros la aplican desde el 28 de junio de 2025.
Para una web, eso significa que el contenido, la navegación y las transacciones tienen que ser perceptibles, operables, comprensibles y robustos para quienes usan lectores de pantalla, teclado, ampliación y otras tecnologías de apoyo.
Se aplica si ofrecen uno de los servicios cubiertos a consumidores de la UE y no están exentos como microempresa. El comercio electrónico está cubierto de forma explícita, y eso es lo que mete en el ámbito a la mayoría de las webs. La venta entre empresas no es el objetivo de la ley; la venta a consumidores sí.
Los servicios cubiertos incluyen el comercio electrónico, los servicios bancarios para consumidores, los libros electrónicos y su software específico, los servicios de comunicaciones electrónicas, los servicios de acceso a medios audiovisuales, y elementos definidos del transporte de viajeros aéreo, en autobús, ferroviario y por vía navegable. La ley cubre también productos — ordenadores y sus sistemas operativos, terminales de autoservicio, lectores de libros electrónicos y equipos terminales de consumo usados para comunicaciones electrónicas.
Dos puntos se leen mal con frecuencia. Primero, la ley sigue al servicio, no al domicilio social: si venden a consumidores de la UE, estar establecidos en otro sitio no les quita la obligación. Segundo, una intranet o un portal puramente entre empresas es otra cuestión — para plantear a su asesoría jurídica, en lugar de darla por supuesta en un sentido o en otro.
La ley fija requisitos funcionales de accesibilidad en lugar de una lista de instrucciones técnicas. La información debe estar disponible por más de un canal sensorial, presentarse de forma que los usuarios puedan percibirla, y redactarse en un lenguaje proporcionado a la complejidad del servicio. Las interfaces deben funcionar con las tecnologías de apoyo y ser operables sin depender de un único método de entrada.
En la práctica, para una web, es aquí donde entra la norma europea armonizada. Cumplir una norma armonizada da presunción de conformidad con los requisitos legales — por eso el trabajo de accesibilidad en Europa se mide contra EN 301 549, la norma que adapta las pautas de accesibilidad al contenido web a la legislación europea. En España se aplica como UNE-EN 301 549.
Esa es la traducción práctica de la ley: acceso con teclado que funciona, foco visible, contraste legible, campos de formulario con etiquetas de verdad, imágenes con alternativas con sentido, mensajes de error que se explican solos, y una estructura de página que un lector de pantalla pueda recorrer.
Publicada y mantenida al día, que describa el estado de conformidad y cómo comunicar un problema.
Uno al que un usuario pueda llegar de verdad, con respuesta.
De la evaluación que respalda sus afirmaciones — incluida cualquier exención en la que se apoyen.
Las microempresas que prestan servicios están exentas de los requisitos de accesibilidad de la ley. Una microempresa emplea a menos de diez personas y tiene un volumen de negocio anual o un balance general que no supera los dos millones de euros. Es una exención por tamaño, y es más estrecha de lo que suponen la mayoría de las empresas.
Hay otras dos exenciones, y ambas traen papeleo en lugar de alivio. Un requisito no se aplica cuando cumplirlo supondría una modificación sustancial de la naturaleza del servicio, o impondría una carga desproporcionada al prestador. Ninguna de las dos se afirma sin más: la evaluación debe documentarse, conservarse, rehacerse periódicamente y presentarse a las autoridades cuando lo pidan. Una carga desproporcionada invocada sin documentación es, en la práctica, una invocación inexistente.
La fecha de 2025 es cuando las obligaciones empezaron a aplicarse, no una línea a partir de la cual todo deba estar ya perfecto. La ley permite varias disposiciones transitorias — entre ellas el uso continuado de productos que ya estaban lícitamente en servicio, y los contratos de servicio existentes hasta su término dentro de una ventana limitada. Esas disposiciones dan tiempo a equipos y contratos. No crean un periodo de gracia general para una web que pueden rehacer cuando quieran.
La aplicación es nacional. Cada Estado miembro designa a las autoridades responsables de la vigilancia del mercado y de comprobar la conformidad de los servicios, y fija sus propias sanciones. La exposición depende, pues, de dónde estén sus clientes, y una misma no conformidad puede tratarse de forma bastante distinta en dos países.
Hay una segunda consecuencia que llega antes que cualquier autoridad. Los consumidores y las organizaciones representativas pueden presentar reclamaciones por los procedimientos nacionales, y los compradores públicos piden cada vez más pruebas de conformidad en licitación. En varios mercados, el primer coste real de una web inaccesible no es una multa — es quedarse fuera de un concurso.
Empiecen por una medición, no por un rediseño.
Una comprobación automática previa sobre sus recorridos principales les dice cuán grande es el problema en días en lugar de meses. No lo encontrará todo — vean las preguntas de abajo — pero convierte una incógnita en una cifra y una lista.
Contraste, foco, etiquetas, estructura y trampas de teclado se cambian en la propia interfaz, por quien mantenga el código. Un widget que ajusta lo que ve un visitante no hace eso, ni puede.
Y mantenerlos al día.
La accesibilidad retrocede con cada publicación. Un estado demostrado una vez en 2026 no dice nada del mismo sitio en 2027.
Valenys cubre la medición de partida, los documentos y la vigilancia — y presupuesta aparte el trabajo de implantación, si prefieren que lo hagamos nosotros y no su equipo. Cuéntennos cuántas páginas y recorridos hay que cubrir.
No. Un widget colocado sobre un sitio inaccesible no hace accesible el contenido que hay debajo, y estas capas superpuestas han sido criticadas públicamente por tribunales y por organizaciones que representan a personas ciegas y con baja visión. Un widget puede ayudar a un visitante concreto a ajustar la presentación. La conformidad viene de la propia interfaz.
Las obligaciones siguen al servicio ofrecido a consumidores de la UE, no al lugar donde esté establecido el prestador. Una tienda establecida fuera de la Unión que venda a consumidores de la UE debería asumir que entra en el ámbito y confirmar el detalle con su asesoría jurídica.
La Directiva (UE) 2016/2102 cubre las webs y aplicaciones móviles de los organismos del sector público y se aplica desde hace varios años. El European Accessibility Act cubre productos y servicios definidos ofrecidos a consumidores, incluido el comercio electrónico privado. Un organismo público puede estar sujeto a las dos.
No, y cualquier herramienta que sostenga lo contrario merece desconfianza. Las comprobaciones automáticas detectan de forma fiable una parte de los criterios — alternativas ausentes, contrastes insuficientes, problemas de estructura. Los criterios que dependen del significado y del contexto exigen evaluación humana. Un informe útil es el que los marca de forma explícita en lugar de dejarlos pasar en silencio.
Como mínimo: el estado de conformidad, la norma contra la que se mide, el contenido que no es accesible y por qué, la fecha de la evaluación, y un canal por el que los usuarios puedan comunicar problemas y recibir respuesta. Valenys genera la declaración en siete idiomas como parte de la plataforma de accesibilidad.
Primero midan, luego corrijan por orden de gravedad, y publiquen la declaración que describa dónde están de verdad — incluido lo que todavía no está corregido, y para cuándo. Un plan documentado y en marcha es una posición sustancialmente distinta del silencio.